El terapeuta ve al niño una hora a la semana. Los padres lo ven cien. Si los padres dominan las técnicas, las cien horas refuerzan; si no, esa hora semanal no se sostiene en la rutina.
Conversamos sobre lo que está pasando en casa: rutinas, retos específicos, qué ya han probado, qué les preocupa más.
Le entregamos 3–5 estrategias específicas, basadas en evidencia, aplicables a su rutina real. No teoría — cosas que pueden hacer mañana.
Evaluamos en 4–6 semanas qué funcionó, qué necesita ajuste, y si se justifica una evaluación clínica del niño/a.
También ofrecemos charlas para escuelas, daycares y grupos comunitarios. Escríbanos con tema y tamaño del grupo y le proponemos formato.